Ajoblanco

algodoneras de Aharal(Sevilla) toman gazpacho en el descanso del mediodía (hacia 1960)

algodoneras de Aharal(Sevilla) toman gazpacho en el descanso del mediodía (hacia 1960)

En un principio, los musulmanes invasores de 711 sólo aportaron la ruda cocina castrense que corresponde a un ejército en marcha.

 

Comían lo que les venía a mano, muchas gachas de cereal mal molido y carne asada en la hoguera campamental, lo que no es desprecio, porque darle su punto al asado es la ciencia más complicada que tienen los fogones. Hasta es posible que conocieran el truco de agregar retama de romero a las ascuas para aromatizar los solomillos.

 

Muchos de los recién llegados se emparejaron con mujeres del país y se convirtieron a la cocina indígena. Por otra parte, no sumaban más de cuarenta mil, una exigua minoría si los comparamos con los cuatro millones de godos e hispanorromanos que poblaban la península.

 

 

En verano, moros y mozárabes se refrescaban con la versión primitiva del gazpacho: ajo, pan majado, aceite y vinagre (el tomate se incorporará después del descubrimiento de América) y con el  estupendo ajoblanco, del que no nos resistimos a dar la receta.

 

Se majan en el almirez un puñado de almendras peladas, junto con dos dientes de ajo, dos rebanaditas de pan sin corteza, aceite, vinagre, sal y dos o tres granos de pimienta. La masa resultante es el ajillo cabañil que acompaña muy bien al asado de choto, pero si no hay choto, como acaece las más de las veces, no se pone pimienta y la porra resultante del majado se diluye en agua fresca de pozo y se sopa menudamente con miga de pan candeal.

 

Éste es el ajoblanco que, acompañado de huevos cocidos o de uvas, es comida muy refrescante para las noches de verano, aunque luego, de madrugada, pide agua y hay que darle un tiento al botijo, sintiendo salpicar su frescura en la boca, los ojos entrecerrados, bajo el emparrado tachonado de uvas tibias y estrellas frías. Por cierto que si se añade a las almendras la cuarta parte de una amarga, se aumenta el placer con una nota de mucho efecto gustativo.

 

Extracto del libro de J. Eslava,  Los Moros en España: Califas, Guerreros, Esclavas y Eunucos, ESPASA libros (2008)
 
 

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Ajoblanco

 
Autor: 
Tipo de receta: Primero o Entrante
Tipo de cocina: Española
Tiempo de preparación: 
Tiempo total: 
Ingredientes
  • Un puñado de almendras dulces peladas
  • Media almendra amarga
  • Dos dientes de ajo
  • Corteza de pan
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Vinagre
  • Huevos cocidos (opcional)
  • Uva pasa (opcional)
Instrucciones
  1. Se majan en el almirez un puñado de almendras peladas junto con dos dientes de ajo, dos rebanaditas de pan sin corteza, aceite, vinagre, sal y dos o tres granos de pimienta.
  2. Se añade medio litro de agua bien fría o más dependiendo de la consistencia deseada.
  3. Se sirve muy frio con huevo duro y uva pasa si se desea, otra opción es añadir piñones o rábanos a trocitos.

 

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Categoría: Recetas de cocina, Recetas de Cremas y Sopas, Recetas de Tapas y Aperitivos

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Responses to “Ajoblanco”

  1. Muy buena la reseta ,